Seguidores del blog.

20100415

Eyjafjallajökull, un glaciar del quinto pino.


Hoy ya me han dado el día, porque tengo un acojone materno que me va a durar toda la jornada, como poco. Mis niños llamaron esta mañana porque el aeropuerto de Manchester esta suspendiendo un vuelo detrás de otro.

En Reino Unido, las autoridades aeroportuarias británicas han restringido el número de vuelos dentro de su espacio aéreo. Esta mañana se ha decidido cerrar los aeropuertos de Heatrhow, en Londres (el de mayor tráfico internacional del mundo, que cerrará a partir de las 11.00 GMT (13.00 en España), Manchester y Liverpool, además de los de Stansted, Gatwick, Aberdeen, Edimburgo y Glasgow y Newcastle por la llegada a cielo británico de las cenizas del volcán islandés. También se han cerrado los aeropuertos de Oslo, en Noruega, y Belfast, en Irlanda del Norte.

Y todo porque un dichoso volcan que esta en el quinto pino de Islandia con un nombre ininteligible proyecta sus cenizas por el cráter cercano al glaciar Eyjafjallajökull obligando a limitar los vuelos en Reino Unido, Noruega, Suecia y Finlandia.

Parece que la nube de cenizas que le ha dado por soplar hacia el Reino Unido no solo dificulta la visibilidad en los vuelos sino que también afecta el optimo funcionamiento de las turbinas.

Yo me quedaría más tranquila si no tuvieran que venir para solo firmar unos documentos y volverse pasado. Pero la tranquilidad me iba a durar poco, ya que aunque vuelven mañana por la noche a Inglaterra porque tienen un examen very importante el lunes. Ese mismo lunes por la tarde tienen previsto otro vuelo a España, esta vez a Madrid para seguir con el proceso de selección de unas plazas en una multinacional de la informática. Y este trajin aereo parece que va a formar parte de sus vidas y su trabajo durante bastante tiempo. Pero yo sigo preocupandome como si fuese siempre el primer viaje.

Al final hoy no habrá viaje, han suspendido su vuelo y se han tenido que volver a Shettfield, todo el día esperando en el aeropuerto hasta que les han comunicado que su vuelo también estaba cancelado. Ahora he visto la nube de cenizas en la tele y la verdad es que asusta, parece una de esas tormentas del desierto, y el problema no es solo la falta de visibilidad sino que las cenizas se meten en las turbinas y pueden llegar a atascarlas y hacer que paren en pleno vuelo.

Así que como ayer una buena y otra mala: la buena que estan sanos y salvos en tierra; la mala el pastón que se han gastado entre la ida y vuelta del avión, los trenes y autobuses cuyos billetes tenian comprados desde hace unos días. En fin el martes tienen que venir otra vez a España, esta vez a Madrid, a ver si esta vez los deja el Eyjafjallajökull, ese glaciar del quinto pino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario