Seguidores del blog.

20120514

Síndrome de las Burbujas Asesinas.



Suena a titulo de pelicula de miedo pero es algo real aunque "síndrome de descompresión" es un término más exacto para denominar a la enfermedad aguda conocida en medicina como embolia gaseosa producida por una disminución brusca de la presión atmosférica. Esta enfermedad se caracteriza por la aparición de pequeñas burbujas e inflamación a nivel subcutáneo, pero el síntoma inequívoco es la aparición de un fortísimo dolor, que afecta a diversas partes del cuerpo. Ciertas regiones corporales pueden sufrir parálisis transitoria y en ocasiones se producen lesiones permanentes e incluso la muerte.

Hasta hace poco no se conocía el mecanismo por el que dichas burbujas se mantienen en los tejidos y siguen creciendo hasta producir daños en el organismo. Seguro que no te habiass parado a pensar que mientras lees este artículo unas minúsculas burbujas de nitrógeno van y vienen por tus tejidos. Pero esto no supone ningún problema a no ser que te sometas a cambios bruscos de presión en tu entorno, como los que sufren los submarinistas o los astronautas.

Para poder protegerse de este síndrome y para tratarlo es necesario disponer de un modelo fisiológico del comportamiento de estas burbujas. Solamente hay un problema: estas burbujas no deberían existir. Si su composición es mayoritariamente nitrógeno y el aire de la atmósfera circundante está compuesto por nitrógeno y oxígeno, la presión de la burbuja debería ser menor que la del aire y deberían colapsar. Pero no lo hacen.

Una posible explicación a este misterio ha aparecido publicada en el Journal of Chemical Physics por parte de Saul Goldman, de la Universidad de Guelph (Canadá).Referencia: Goldman, S. (2010). Free energy wells for small gas bubbles in soft deformable materials The Journal of Chemical Physics, 132 (16) DOI: 10.1063/1.3394940

Si, como se cree, la embolia gaseosa es el resultado del crecimiento de burbujas de gas preexistentes en los tejidos, esas burbujas deberían ser lo suficientemente estables como para tener una vida media no despreciable. El modelo que propone Goldman describe los tejidos como materiales blandos y elásticos que tienen un cierto grado de rigidez. Los modelos existentes hasta la fecha se han centrado en la formación de burbujas en líquidos, que no tienen ninguna rigidez.

Cuando dos superficies rígidas sumergidas en un fluido se separan rápidamente se forman burbujas de gas. Este fenómeno se llama tribonucleación. La separación rápida de superficies que están juntas en disolución tiene como consecuencia la aparición de presiones negativas en el plano de separación. Así, si bien estas pequeñas burbujas en un medio elástico son metaestables, y no duran indefinidamente, se ven reemplazadas periódicamente. Según este cuadro, pues, la tribonucleación es la fuente, y una vida media finita el sumidero, de las pequeñas burbujas de los tejidos que tienen la capacidad de hacer que una placentera jornada de buceo pueda acabar en tragedia.

Suponemos que ahora que conocemos el mecanismo podremos tomar medidas más rapidas y comodas para las personas que por trabajo o diversión pueden verse sometidas a bajadas rapidas de presión.