Vivimos rodeados de relojes.
Medimos los días, las horas, los años…
como si así pudiéramos controlar la vida.
Pero el alma no lleva reloj.
No obedece al calendario,
ni al paso ordenado de los días.
El alma se mueve por dentro
como el agua subterránea:
a su ritmo,
sin prisa,
sin fechas.
Un viajero del alma pronto lo descubre:
hay procesos que no se pueden apurar.
Heridas que no se cierran con lógica.
Cambios que no llegan cuando se les llama,
sino cuando es su hora.
Y es que el tiempo del alma es otro.
Es circular,
no lineal.
Vuelve sobre sí mismo,
abre ciclos que parecían cerrados,
despierta recuerdos antiguos
como si ocurrieran ahora.
A veces sentimos que no avanzamos.
Que todo se repite.
Pero quizás es que aún estamos dentro del giro,
madurando lo invisible.
Otras veces, en un solo día,
cambia algo que llevaba años en silencio.
Y en ese instante,
todo encaja.
Por eso, el viajero del alma aprende a esperar
sin detenerse,
y a confiar
sin saber.
No todo tiene que ocurrir ya.
No todo tiene que explicarse.
Hay tiempos que no se miden con minutos,
sino con profundidad.
Con presencia.
Con transformación.
Y en ese tiempo,
el alma encuentra su verdad.
Colección: Brujula para viajeros del alma (Neuriwoman)
Capítulo 8: El tiempo del alma

Tus letras han tocado mi alma, en ese tiempo que a veces he tenido la sensación de que se me escapa, pero he logrado tener las fuerzas suficientes para no dejar que se detuviera, y seguir, seguir en esa brecha temporal donde el alma es lo único que no te supera, y sin embargo, como bien dices encuentra su verdad... Me ha encantado.
ResponderEliminarUn abrazo grande y feliz domingo
Buenos días Nuria. Ya sabes que tus palabras siempre me emocionan profundamente y celebro que vengas hasta aquí para compartirlas. Saber que estas letras han logrado rozar tu alma en esos instantes en los que el tiempo parece escaparse entre los dedos es un regalo inmenso. Todos hemos sentido, alguna vez, esa presión silenciosa de los días que avanzan sin pedir permiso, y aun así encontramos dentro de nosotros una chispa, una fuerza casi misteriosa que nos impulsa a seguir caminando, incluso cuando todo parece detenerse.
EliminarEsos momentos en que aunque todo alrededor parezca superar nuestros ritmos, nuestra capacidad, el alma permanece firme, buscándose, reconociéndose y, al final, encontrando su verdad más profunda.
Gracias por compartir algo tan tuyo, tan sincero y tan lleno de sensibilidad. Tu lectura y tu sentir dan vida nueva a mis palabras, y eso es algo que valoro enormemente. Te envío un beso enorme y feliz domingo.
Cuesta hacerse a ello, cuando los tiempos se cuentan por horas creadas por nosotros, para encerrarnos en ellas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es verdad, nos hemos acostumbrado tanto a medirlo todo que a veces olvidamos que el alma tiene su propio ritmo. Quizá por eso cuesta, porque implica volver a escuchar algo más profundo y libre. Un abrazo
EliminarA sensibiidade da alma está para lá de todas as equações preconcebidas.
ResponderEliminarBom fim de semana.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
A sensibilidade da alma realmente escapa a qualquer fórmula — vive onde não chegam as medidas nem as certezas prontas.
EliminarObrigado pela beleza das suas palavras, Juvenal.
Que cierto es, el tempo del alma es otro tiempo con ese toque particular que cada ser le ponemos.
ResponderEliminarEn ese círculo el tiempo se macera, a veces nos parece eterno cuando esperamos algo, pero tiene su porqué y su momento.
Otras es mejor que cada cosa tomé su rumbo, no siempre será el acertado, aunque eso no sea lo más importante, lo importante es vivir y sentir.
Estoy muy de acuerdo no siempre hay explicación para todo , no por ello deja de ser importante.
Gracias, por tus palabras tan bonitas y tranquilizadoras.
Un besote grande 😘 🌹
Así es, Campirela, el tiempo del alma camina a su propio ritmo, con esos matices que cada uno le imprime desde lo vivido y lo sentido. A veces acertamos, otras solo aprendemos, pero en ambas cosas seguimos viviendo y sintiendo, que es lo verdaderamente esencial. Un fuerte abrazo
EliminarMedir el tiempo con profundidad, así es. Hay momentos que parecen durar una eternidad, y horas que se pasan volando. Y entre medio de esos dos estadíos la vida normal. ¿en cuál de todos esos estadíos uno es feliz? mmmmm me costaría arriesgar
ResponderEliminarAbrazos
Pues según la ciencia en esas horas que pasa el tiempo volando. Un abrazo
EliminarCierto, el alma tiene otros ritmos. Por más que queramos los relojes no pueden regir nuestros pensamientos. Un saludo.
ResponderEliminarLos relojes marcan horas pero efectivamente no marcan nuestros pensamientos. Un abrazo
EliminarEl alma no obedece al calendario: se abre en círculos, madura en silencio y encuentra su verdad. Tu texto es un espejo de esa eternidad íntima. Tus palabras me invitan a detener los relojes y escuchar ese pulso secreto que late dentro. El tiempo del alma no se mide en minutos, sino en la hondura de lo vivido. Gracias por recordarnos que esperar también es transformar.
ResponderEliminarUn abrazo de domingo
No puedo estar más de acuerdo contigo y con tu reflexión “ El tiempo del alma no se mide en minutos, sino en la hondura de lo vivido”. Me ha encantado
EliminarUnas veces desearíamos que el tiempo se detuviera y otras que pasara más rápido, será que eso es lo que nos pide el alma? Pero la mayor parte de nuestro tiempo físico está guiado por relojes que no entienden de estas cosas.
ResponderEliminarBesos.
Coincido contigo, el tiempo físico y externo del reloj está muy lejos del que marca la mente y el alma. Un abrazo
EliminarBom domingo de paz, querida amiga Neuriwoman!
ResponderEliminarO tempo é diferente para cada um, nosso relógio interno se diverde em ocasiões distintas...
Seu poema ressalta tudo assim, ele é nosso amigo, afinal.
Tenha uma nova semana abençoada!
Beijinhos fraternos
Muchas gracias Roselia. Te deseo también una estupenda semana, un beso
EliminarEl tiempo del alma me ha enseñado a esperar sin prisas, aún a sabiendas que lo mismo volvíamos haciendo un caracol, pero al final se va avanzando aunque muy lentamente..
ResponderEliminarUn fuerte sbrazo
Una sabia decisión para encarar la vida. Un abrazo
EliminarQué precioso tu poema, Emilia, y qué equilibrante es leerlo, curativo, denota experiencia de vida, comprensión...
ResponderEliminarTal y como expresas en el poema, noto también que el tiempo es circular, incluso diría que es circular en espiral. Y el tiempo es distinto para cada uno, es "personal e intransferible". El universo sabe, hemos de confiar y seguir girando dentro de nuestro personal espacio-tiempo, con más y más conciencia.
Gracias de nuevo, Emilia, me encantan todas tus entradas.
Feliz tarde, un abrazo
Muchas gracias por tus palabras. Me alegra profundamente que el poema te haya resonado de esa manera. Coincido contigo: el tiempo no solo es circular, sino que parece moverse en una espiral donde cada vuelta nos coloca en un punto parecido, pero con más conciencia, más aprendizaje y una mirada un poco más amplia. Un fuerte abrazo
EliminarMe identifico con lo que has expresado, plenamente.
ResponderEliminar¡Un abrazo muy grande!
Pues me alegra un montón. Besos
EliminarProfundo poema el alma espera sin prisas aprendiendo día a día. Te mando un beso.
ResponderEliminarMuchas gracias, amiga. Recibe un fuerte abrazo
Eliminar☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´⭐☘️🎅🎅🎅 Besos enormes, querida Neuri 😘😘😘 Mis mejores deseos y amistad.
ResponderEliminarQue tengas una excelente semana y un feliz 1 de diciembre!☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´☆.¸¸.•´
Muchas gracias por tus deseos y un montón de besos para ti.
EliminarBoa segunda-feira e um excelente mês de dezembro minha querida amiga Emilia. O tempo passa tão rápido e já estamos em dezembro. Grande abraço do Brasil.
ResponderEliminarMuchas gracias, Luiz. Recibe un cordial saludo
EliminarMuy bien expresado, creo que es un trabajo en el que todos tenemos que mejorar.
ResponderEliminarSeguro que si, que siempre podemos avanzar en ello. Un abrazo
EliminarComo nos muestras en este bonito poema el alma tiene su tempo y nosotros un tiempo diferente.
ResponderEliminarSaludos.
Muchas gracias por tus palabras, Tomas. Un abrazo
EliminarQue bonito, no sabemos vivir y encima vivimos estresados
ResponderEliminarPues habría que aprender que todavía estamos a tiempo. Un beso
EliminarLos ciclos se reabren y los recuerdos antiguos vuelven como si ocurrieran hoy… porque justo estoy en uno de esos giros: cosas que creí superadas han regresado con fuerza, pero ya no me asustan tanto; las miro distinto, más enteras, más mías. Gracias por ponerle nombre a esta espera que no es pasiva, sino profundamente activa por dentro. Un gran abrazo.
ResponderEliminarGracias a ti por tan brillante reflexión. Un abrazo
EliminarBuenas amiga, los que gracias a ti, nos hemos convertidos en viajeros del alma, sabemos que el alma tiene su propio ritmo, su propio tiempo, ese tiempo de mesura, de nostalgia de aprendizaje, de que todo en este universo tiene su medida y nosotros lo único que tenemos que hacer es adaptarnos a esos ciclos a ese tiempo. Saludos
ResponderEliminarMe alegra coincidir con tus pensamientos. Un cordial saludo
EliminarMuchas gracias, Neuriwoman
EliminarNeuriwoman:
ResponderEliminarel tiempo siempre tan escurridizo.
Salu2.
Una magnitud intuida a la vez que desconocida en su esencia. Un abrazo
EliminarHermoso!!!
ResponderEliminarEl alma tiene su tiempo, no sigue el calendario y debemos aceptarlo.
Maravilloso visitarte
Besos bella
Muchas gracias, Mathilde. Un fuerte abrazo
EliminarEl alma se sabe eterna. Como eterna es su paciencia para que nos tomemos ciertas cosas con calma. Puede que no nos pida tiempo para que aprenda sobre las situaciones que vive, sino que para que recuerde por qué eligió o quiso vivirlas en primer lugar. La respuesta ya la tiene, solo que tras el velo del olvido.
ResponderEliminarVa un abrazo, Neuriwoman.
Quien sabe, quizá sea como dices. Un abrazo
EliminarQue precioso, me encantó leerlo. Abrazos.
ResponderEliminarMuchas gracias, Teresa. Un abrazo
EliminarOlá, querida amiga Neuriwoman!
ResponderEliminarO tempo da alma é outro mesmo, tem toda razão.
Somos apressados e queremos tudo a nosso tempo. Aí sofremos, pois não corresponde igualar um ao outro.
Um fabuloso tema e muito bem desenvolvido.
Tenha um dezembro abençoado!
Beijinhos fraternos
El tiempo del alma, me gusta. Y es muy cierta, no se ciñe a normas ni tiempos establecidos. Ella sabe y cada alma es única y particular y tiene su propio tiempo y ritmo.
ResponderEliminarAbrazos!
Así es, Cecilia. Un fuerte abrazo para ti
ResponderEliminarThe soul is not subject to time... a wonderful poem♥️
ResponderEliminarHolaa, bella amiga de sentires y sabiduría, tus letras tienen un gran valor, nos hablan de lo profundo de alma, una perspectiva preciosa que nos recuerda la tiranía del reloj frente a la sabiduría del proceso interno. Todos necesitamos reconectar con ese 'tiempo circular' del alma y soltar la necesidad de controlarlo todo, cosa que no siempre se consigue.
ResponderEliminarEs un gran placer leerte, he pasado un rato de exquisita lectura.
Un abrazo envuelto es una inmensa gratitud.
Se muy muy feliz.