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20100523

Un TDHA bien reconducido.


Os cuento un fin de semana del pequeño, mi hombre del Renacimiento. Tiene 19 años y estudia segundo de Medicina, incluso saca buenas notas y lleva todo aprobado hasta la fecha. Sin embargo, su padre y yo nos preguntamos en nuestro interior como puede aprobar con el ritmo de vida tan trepidante que tiene.

Entre semana tiene clases todas las mañanas y varias tardes, por que ya esta cogiendo optativas a parte del curso normal. Sin embargo, dedica dos tardes a jugar al baloncesto y dos noches para asistir a baile de salsas, bachatas y otras hierbas con la novia; que también es compañera de clase en medicina.

El viernes toca salir con ella y con los amigos al centro, para volver a media noche. El sabado en la mañana lo dedican a entrenar para el baloncesto, viene a la hora de la comida se ducha, y despues de comer se pone a estudiar un rato.

Un rato, porque siempre tienen algo que hacer por la tarde; ayer por ejemplo mi Renacentista y ella fueron a un concierto de obras de Mozart y se quedaron despues a cenar, para volver a la una de la madrugada.

Hoy domingo, ya se fue a las 10 porque han quedado para jugar al tenis con unos compañeros de clase que tienen pista. Despues para comer han quedado con los suegros en el club de golf, para estar alli toda la tarde; que albricias ya empezo la temporada de piscina abierta y se quedan alli hasta la cena.

Claro tan poca actividad y horas de estudio, pues le han llevado a quedar con la novia para ver el lunes a las seis de la mañana el último capítulo de "Perdidos" en casa de ella y desde alli marcharse a clase para todo el día. En realidad son dos capítulos y un especial de otros 30 minutos de esa peli, que no se que tendrá pero lleva ya seis años así. Y ellos vuelta a empezar a su vida cotidiana.

Pobrecitos suegros, les ha caido un yerno con aspiraciones de TDHA, menos mal que la niña es igual que él; sus dias tienen 44 horas y todavía les sobra tiempo para estudiar y sacar buenas notas.

Antes de salir con ella iba a diario al gimnasio para el Karate, pero desde que es cinturón negro lo ha ido dejando, por el conservatorio para estudiar piano hasta ciclo medio. Ahora el piano lo sigue todando pero mientras estudia, hay veces que pone el libro de medicina en el atril y va tocando una pieza mientras va memorizando las palabrejas que tiene que aprender de sus estudios.

Para él, un niño que a simple vista parece un TDHA bien reconducido, es normal hacer tres cosas a un tiempo porque con una sola se aburre. Todavía recuerdo cuando era pequeño, unos tres o cuatro años, le gustaba ver las peliculas de acción (Mentiras Arriesgadas, James Bond....) pero no las miraba. Siempre estaba de espaldas a la tele jugando de cara al sillón con sus cochecitos y sus futbolistas, mientras intentaba participar en nuestras conversaciones.

Cuando deciamos de apagar la tv para seguir hablando, pensando que el niño pasaba de la pelicula, resulta que se había aprendido todos los dialogos de cada pelicula. Pero literalmente, y despues se pasaba semanas jugando con su hermano, que también tiene otro memorion y se las aprendia con él, a hacer los personajes cada uno con su dialogo correspondiente. Un caso inquietante para la ciencia, yo lo llamo aprender con el piloto automático puesto mientras prestas atención a otra cosa que desarrollas de forma normal.

En su caso no hay un deficit de atención, si no una atención dispersa que le permite focalizar tres entornos simultaneamente. La atención sobre tres cosas le permite permanecer sentado el tiempo suficiente para realizar esas tareas, si no se aburriria y desistiria de una sola. Hacer una sola cosa es muy aburrido y no le ata al asiento ni a la tarea.

En fin que mi aspirante a Trastorno por Deficít de Atención/Hiperactividad tiene un predominio de la parte hiperactiva en detrimento del deficit de atención; que le beneficia y que ha sabido llevar muy bien. Aunque haya quemado a una docena de profesores que nunca le han visto calentar el asiento de su silla en clase, interrumpir continuamente para preguntar cosas que iban tres temas por delante de lo que estaban dando, o terminar sus examenes tan rápido que luego era estar de una parte a otra de la clase para calvario del profe de turno.

En casa también nos ha hecho pasar lo nuestro, hasta llegar a turnarnos para jugar con él y que pudiera mantener su ritmo de actividad y aprendizaje. Pero eso ya es otra historia que contaré otro día.

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