Meditación: la postura de los Siete Puntos.



Quizas algo que en Occidente nos frena un poco a la hora de plantearnos el comienzo de la Meditación es  pensar que tendremos que adoptar unas formas posturales perfectas e imposibles, pero no es así.  
Porque tenemos que tener en cuenta que nuestros cuerpos quizás no sean tan atléticos y fibrosos como nos gustaría, que nuestra complexión, edad, fondo físico son determinantes a la hora de sentirnos comodos en determinadas posturas. Y para mi lo esencial a la hora de iniciar esa meditación es no forzar los mecanismos musculares, es sentirme comoda, en comunión con el ambiente y en lugar tranquilo donde alcanzar ese estado que buscamos.
Aún así os transcribo la recomendada por la web budismotibetano.net, la que tradicionalmente ha sido reconocida como la postura más recomendada. Se denomina la de los siete puntos y aunque al principio resulta algo difícil, lo esencial es hallar la postura más cómoda para cada uno de nosotros. 

1. LAS PIERNAS


Si es posible, siéntate en la postura del loto (las piernas cruzadas y los pies colocados encima de los muslos de la pierna opuesta), o del medio loto (el pie izquierdo debajo de la pierna derecha y el pie derecho encima del muslo izquierdo); también puedes sentarte en una posición sencilla, con las piernas cruzadas y los pies en el suelo. Un cojín duro debajo de las nalgas te ayudará a mantener la espalda recta y permanecer sentado más tiempo sin molestias en los pies y piernas. Y si no puedes sentarte en el suelo en ninguna de estas posturas no te preocupes, lo importante es estar cómodo. Lo puedes hacer en una silla o en una banqueta.

2. LOS BRAZOS


Los hombros y los brazos deben de estar relajados. No tienen que hacer presión contra el cuerpo sino mantenerse unos centímetros separados para permitir la circulación del aire; esto ayuda a prevenir la somnolencia. Las manos en el regazo por debajo del ombligo y con la derecha sobre la izquierda, con las palmas hacia arriba. Las dos manos deben estar ligeramente curvadas para que las puntas de los pulgares se unan formando un triángulo.

3. LA ESPALDA

Es lo más importante. Debe de estar en línea recta, relajada y ligeramente estirada, como si las vértebras fuesen un largo montón de monedas. Tal vez te resulte difícil al principio pero con el tiempo se volverá natural y te darás cuenta de sus beneficios.

4. LOS OJOS


Al principio resulta más fácil concentrarse con los ojos cerrados. Sin embargo, es recomendable dejarlos ligeramente entreabiertos para que pase algo de luz y dirigir la mirada hacia abajo. Esto se hace para evitar el adormilamiento.

5. LA MANDÍBULA


Estará relajada y los dientes ligeramente separados, sin apretar. La boca también tiene que estar totalmente relajada, con los labios tocándose ligeramente.

6. LA LENGUA


La punta debe de tocar el paladar, justo detrás de los dientes superiores. Esto reduce la secreción de saliva y, por tanto, la necesidad de tragarla. Ambas cosas se convierten en grandes obstáculos a la meditación a medida que tu concentración aumenta.

7. LA CABEZA


Si está demasiado levantada puede que tengas problemas de dispersión o agitación mental, si está demasiado inclinada de adormecimiento o pesadez mental. El cuello debe inclinarse un poco hacia abajo para que tu mirada quede dirigida de forma natural hacia el suelo, enfrente de ti.



*****

Seguidores

TAMBIÉN ESTOY EN...

TAMBIÉN ESTOY EN...
Click en la imágen